El piso ciento y pico

A E, esa forma segura y rápida de subir le aburría. Reconocía el mérito de HR, que, en cuestión de semanas, había dado un impulso extraordinario al ascenso. Sin apenas esfuerzo, los pisos se sucedían unos a otros a velocidad de vértigo. Quince, veinte, treinta, ya había perdido la cuenta. Sin duda, era meritorio, pero también aburrido. Para HR no, porque, mientras tanto, aplicaba cálculos rentables a corto plazo, perfeccionaba los sistemas de riego y registraba minuciosamente el avance de los edificios más altos, cuyo ascenso duplicaba el suyo con materiales a simple vista más endebles. Eso, a HR, le tenía permanentemente preocupado. Pero E se aburría. La nueva aplicación permitía un ascenso riguroso y automático. Abajo, la hierba crecía a ritmo constante alimentada por los aspersores binarios y el control ordenado de los materiales necesitaba una atención mínima. Pensaba dejarlo. Si el sistema no fallaba, HR podría subir solo, sin su ayuda. Ahora, la altura alcanzada permitía ver más lejos, y más allá de ese horizonte flanqueado por edificios resplandecientes, se atisbaba la destrucción que el cansancio o la falta de éxito habia provocado en tantas ambiciones: edificios altos o más altos que el suyo, abandonados a sus suerte, caían solos formando ruinosas montañas de desolación y tristeza. Si la disciplina se mantenía, eso no les pasaría a ellos. HR podría seguir así siempre, pero E se aburría. Con la vista fija en aquel insólito paisaje de escombros y ruinas, E se quedó un momento pensativo. ¿Acaso no era también su aburrimiento un signo de desolación y fracaso? Si el sistema era bueno, como el mismo reconocía, ¿entonces era él?, ¿el aburrimiento era una cosa de él? Antes de dejarlo, hablaría de ello con HR.

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10 respuestas a “El piso ciento y pico

  1. ¡Ojo!…lo he leído dos veces …me provocó el texto lo mismo que a Antonio y mucha tristeza aunque no sé nada de que es HR y AE. Pues, tu texto me pareció como si fuera un cuadro abstracto que transmite solamente el estado de animo de su pintor y que guarda un mensaje íntimo y personal. Muy sutil. Un beso.

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  2. No sé si tiene algo que ver, pero subir en ascensor viendo el exterior, sin movernos, quedándonos estáticos mientras nos dejamos llevar. Es una sensación muchas veces vivida. Todo está parado en nosotros pero el mundo sigue. Uffff que paranoia 🤦🏻‍♀️🤦🏻‍♀️🤦🏻‍♀️

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