Nueve

Veo Los abrazos rotos en el Auditori Felip Pedrell. Me siento identificado con aquéllos que exigen la perfección en cada película de Almodóvar. Como es mucho pedir, no encontrarla constituye una decepción. La estética es siempre brillante, escenografías, cuadros, canciones y escenarios que son la firma incuestionable de un modo muy personal de hacer cine. Y sus historias también. Pero en Los abrazos…hay para mí un exceso de secuencias “secas”, inútiles, y falta puntería en la emoción. Abandoné enseguida la sala cuando la película terminó, salí rápido, no me demoré, como lo hago siempre que una película me gusta, leyendo minuciosamente los créditos (soy de ésos), aprendiéndome el reparto, los títulos de las canciones, las localizaciones…además, estaba harto de abanicos que se abrían y se cerraban y de suspiros y sofocos exagerados por un calor que yo no percibía. La importancia de Almodóvar ha colonizado los espíritus de esos matrimonios maduros adictos a los melodramas barrocos, el de esas señoras de floreados vestidos económicos que viajan solas a los escenarios de la cultura popular, con legados pobres en literatura, sin herencias cinéfilas, aficionadas a un cine de lágrimas y sentimientos donde brotan lazos de sangre desde el centro de una materia oscura o corrupta. Poco atentos, quizás, a una estética de línes perfectas, extrañados de una música no pocas veces superior a las secuencias que la inspiran, indiferentes a la luz, a las sombras, con convincente criterio (éso es lo que vale) centran todo su interés en la historia, en el choque, la colisión, la lucha cuerpo a cuerpo entre personajes tantas veces al límite de sus emociones. Adaptados ya a las nuevas formas que contiene la modernidad de su cine, asimilado su otrora escándalo, despliegan sus abanicos en las salas abarrotadas de congéneres, confiadamente, como en casa frente al televisor cuando miran cine de barrio. El de Almodóvar es cada vez más un cine para adultos, como el que abarrotaba la sala del  Auditori Felip Pedrell el pasado lunes. Un cine para pensionistas.

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4 respuestas a “Nueve

  1. No he visto la pelicula . Y no me impresiona Almodovar, por lo menos con lo que he visto de el.Siempre me da sensación de que haciendo la película lo único en que piensa es en el éxito . Por ello elige los temas calientes de hoy en dia y los tópicos reconocibles. No sé si llevo razón, no lo conozco bien sus trabajos. Pero ..
    .” Poco atentos, quizás, a una estética de línes perfectas, extrañados de una música no pocas veces superior a las secuencias que la inspiran, indiferentes a la luz, a las sombra…Me parece que es lo que falta en las películas de Almodovar …estética de lineas perfectas….Y no seas tam malo con las señoras …de floreados vestidos económicos… Una frase genial. Un abrazo El texto es perfecto, muy elegante y exacto.

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    1. Ja,ja, es verdad, ahí he parecido malo…pero no era mi intención. De hecho, siento admiración por ellas, en el fondo, esas señoras de floreados vestidos son una parte de mi educación sentimental. Casi casi es un homenaje, aunque no lo parezca. Por cierto, estoy encantado con tus comentarios, Laacantha. Un beso.

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