cuaderno de verano. kafkiana

Comenzó siendo un rumor, pero en nuestro reino todo aquello que acaba finalmente sucediendo empieza siendo un rumor. El rumor decía que vendrían a detenerlos. Nuestra familia estaba asustada, de manera que nos preparamos para lo peor. Los rumores decían que a nuestros hermanos los sacarían de sus casas de noche, amordazados, atados de pies y manos a cadenas ferruginosas, con los ojos vendados, acusados de atemorizar a la población con falsos rumores. Como consecuencia de ello serían llevados ante la Corte de Justícia, donde se les juzgaría y condenaría de acuerdo con la ley, que establece penas máximas para los súbditos que con rumores ilícitos la desacreditan. En nuestro reino, sólo a la ley compete la difusión oficial del rumor. Quien la incumple, es severamente castigado por ello, y según todos los rumores, es la ley quien hizo correr el rumor de que nuestros hermanos son culpables de un delito contra la autoridad de la ley. Es previsible que una legión de temerosos testigos otorgue al rumor carta de veracidad, y más que previsible que la democrática y justa defensa de nuestros hermanos no sea otra cosa que un rumor. La ciudad ha asumido como cierto el cargo de culpabilidad que sobre ellos pesa, y el rumor de que no nos resignamos a aceptar tal injusticia ha comenzado ya a rodar. En este sentido, la ley establece penas muy duras para los cómplices de aquellos que rumorean contra la ley, por lo que todo hace pensar que en breve vendrán a sacarnos de nuestras casas, nos amordazarán, nos encadenarán y seremos llevados a rastras ante un Tribunal de Justicia, que nos considerará culpables de los delitos de colaboración y conspiración. A veces ocurre que un rumor, venido no sabemos de donde, hace creer que son falsos los rumores que acusan a ciudadanos inocentes de generar falsos rumores. Cuando eso ocurre, los afectados mantienen una íntima esperanza de salvación, pero se ven obligados a no manisfestar su regocijo en público. La ley lo prohibe. Si bien con menos dureza, la creencia supersticiosa en esa clase de rumores está igualmente penalizada. Solo cabe esperar, como esperamos nosotros ahora, que en el aplastante silencio de la noche, los golpes que oímos en la puerta sean solo un rumor. En caso contrario, deberemos prepararnos para lo peor.

ka

Anuncios

2 thoughts on “cuaderno de verano. kafkiana

  1. A veces la realidad refleja una zona oscura de nuestras pesadillas.En algunos casos, no conviene, como en esta ocasión, esperar, solo actúar, antes de que llamen a la puerta. Gracias, Rosa. Un beso.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s